Alfonso Hermida
Comunicación do Colexio de Enfermaría da Coruña
La reputación de una organización sanitaria comienza por las condiciones en las que trabajan sus profesionales. Rocío Seijo, subdirectora de Enfermería de Recursos Humanos del Área Sanitaria de A Coruña y Cee, analiza el papel de las 2.659 enfermeras del Área y las estrategias desarrolladas para atraer, fidelizar y acompañar el talento. Tras el reconocimiento obtenido en los Premios Nacionales de Reputación Enfermera, defiende que la excelencia asistencial exige estabilidad, formación, oportunidades de crecimiento y entornos laborales seguros: "Nuestro papel es contribuir a cuidar a quienes cuidan".
-Este premio pone el foco en las profesionales. ¿Cuántas enfermeras trabajan en el Área Sanitaria?
En el conjunto del Área Sanitaria trabajan 2.659 enfermeras: 555 corresponden a Atención Primaria y 133 a Cee. Están presentes en prácticamente todos los procesos asistenciales: hospitalización, cuidados críticos, quirófanos, urgencias, consultas, hospital de día, áreas diagnósticas, continuidad asistencial, docencia, investigación y gestión. Su número se ha incrementado notablemente en los últimos años, pero destacaría también su evolución cualitativa: una Enfermería cada vez más especializada, más autónoma en la gestión de cuidados y con mayor participación en proyectos de humanización, seguridad, innovación, formación e investigación.
También ha crecido el peso de las enfermeras especialistas en áreas como Familiar y Comunitaria, Pediatría, Salud Mental u Obstétrico-Ginecológica. Esto refleja una realidad: la enfermería del CHUAC no solo sostiene la actividad diaria, sino que contribuye de forma decisiva a transformar el modelo asistencial.
-El sistema sanitario compite cada vez más por captar y fidelizar profesionales. ¿Qué estrategias se están desarrollando para atraer y retener enfermeras?
La captación y fidelización de enfermeras no puede abordarse solo desde la contratación. Hoy las profesionales buscan estabilidad, desarrollo, reconocimiento, buenos liderazgos y entornos donde puedan cuidar con seguridad y calidad.
Desde Recursos Humanos, trabajamos en varias líneas: mejorar la acogida de las nuevas incorporaciones, favorecer la estabilidad y la continuidad de los equipos dentro del marco normativo del sistema público y ofrecer oportunidades reales de desarrollo profesional, como formación continuada, acceso a unidades especializadas, participación en proyectos, docencia, investigación y liderazgo clínico.
También es fundamental escuchar a las profesionales. Retener talento no consiste solo en cubrir plazas, sino en generar vínculo, orgullo de pertenencia y confianza en la organización. Para ello son claves la comunicación interna, el reconocimiento y la capacidad de respuesta ante las necesidades de los equipos.
-¿Cómo influye la formación continuada y el desarrollo profesional en la reputación de una organización sanitaria?
Influye de manera directa. Una organización sanitaria no se construye únicamente con tecnología, actividad o resultados asistenciales; se construye, sobre todo, con profesionales competentes, actualizados y comprometidos.
La formación continuada permite incorporar la evidencia científica a la práctica diaria, mejorar la seguridad del paciente y adaptarse a una sanidad cada vez más compleja. En Enfermería esto es especialmente relevante, porque los cuidados están presentes en todo el recorrido asistencial y tienen un impacto directo en la experiencia del paciente, en su recuperación y en la continuidad de cuidados.
Además, el desarrollo profesional es una herramienta clave de motivación y fidelización. Cuando una enfermera percibe que puede crecer, especializarse, investigar, enseñar o asumir nuevas responsabilidades, aumenta su compromiso. Y ese compromiso se traduce en mejores cuidados, mejores resultados y una mayor reputación para la organización.
-¿Qué peso tienen las políticas de recursos humanos en la creación de entornos laborales idóneos?
Las políticas de recursos humanos son determinantes. Nuestro papel es contribuir a cuidar a quienes cuidan. Un buen entorno laboral no surge de manera espontánea: se planifica, se cuida y se evalúa. Desde RR. HH. debemos garantizar procesos transparentes, planificación de plantillas, conciliación, formación, movilidad, acogida y apoyo a los equipos.
En una organización sanitaria, el entorno laboral tiene un impacto directo en la seguridad del paciente. Equipos cohesionados, bien dimensionados, formados y escuchados trabajan mejor y cuidan mejor. Por eso, las políticas de personas deben estar alineadas con la estrategia asistencial.
-¿Cómo ayuda un premio de reputación nacional como este a posicionar al CHUAC como un destino atractivo para trabajar?
Un reconocimiento nacional tiene un doble valor. Hacia fuera, posiciona al CHUAC como un centro de referencia, con equipos enfermeros reconocidos por su liderazgo, calidad organizativa y compromiso con los cuidados. Esto ayuda a que otros profesionales vean el CHUAC como un lugar atractivo para desarrollar su carrera.
Pero también tiene un valor interno muy importante: refuerza el orgullo de pertenencia y visibiliza un trabajo que muchas veces es silencioso. Las enfermeras sostienen una parte esencial de la asistencia, de la seguridad y de la humanización, y este tipo de premios ayuda a situar ese trabajo en el lugar que merece.
Para Recursos Humanos, este reconocimiento es también una responsabilidad. Nos recuerda que la reputación hay que cuidarla cada día, con escucha, formación, estabilidad y entornos donde las profesionales puedan desplegar todo su potencial.
-Detrás de la reputación asistencial hay personas. ¿Qué estrategias de conciliación, salud laboral o desarrollo profesional están implementando para cuidar a quienes cuidan?
Cuidar a quienes cuidan es una prioridad estratégica. No podemos hablar de excelencia asistencial si no hablamos también de salud laboral, conciliación, seguridad, bienestar emocional y desarrollo profesional.
En conciliación trabajamos dentro del marco del Sergas y de la normativa vigente, facilitando las medidas disponibles y procurando una gestión sensible a las necesidades personales y familiares de los profesionales. En salud laboral, reforzamos la prevención de riesgos, la vigilancia de la salud y la promoción de entornos de trabajo seguros.
En desarrollo profesional, apostamos por la formación continuada, la docencia, la investigación, la participación en proyectos de mejora y la capacitación en áreas específicas.
La reputación asistencial del CHUAC nace de sus profesionales. Por eso, nuestra obligación como organización es crear las condiciones para que puedan trabajar con seguridad, crecer profesionalmente y sentirse reconocidos.
