La enfermería familiar y comunitaria a estudio: “Conocer la realidad es imprescindible para poder reclamar unas mejoras que afectan directamente al paciente”

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Conocer la situación real de la Enfermería Familiar y Comunitaria (EFyC) en Galicia ha sido el punto de partida para el trabajo realizado por Ana Garrote Recarey; Karin Meier Cácharo, Vanesa Rojo Amigo y Andrea Raposo Varela. Las cuatro graduadas en Enfermería desarrollan su labor en diferentes centros de salud de la provincia de A Coruña y quisieron acercarse más a la realidad y el grado de satisfacción a través de un estudio realizado sobre la especialidad EFyC.

Más de un centenar de especialistas de EFyC con plaza fija o inscritos en las listas de contratación del Sergas participaron en un cuestionario en el que se midieron parámetros de lo más diversos y al mismo tiempo vinculantes entre si para el ejercicio profesional.

Teniendo en cuenta variables sociales y profesionales, desde el ámbito de trabajo hasta los contratos y nivel de satisfacción el estudio mostró claras diferencias entre las opiniones de aquellas personas que trabajan en atención primaria y en hospitalaria. Si bien los informes recogidos concordaron en la necesidad de una mejora en las condiciones laborales y de equilibrar las diferencias existentes entre las distintas áreas sanitarias.

Buscar una mejora a través del conocimiento real de la situación actual fue el inició de este estudio, del que las responsables señalan que “es imprescindible conocer la realidad, poder pedir mejoras en las condiciones. Una correcta distribución de los recursos humanos poniendo a los profesionales en el ámbito en el que se han formado repercute directamente en la mejor atención a los pacientes. Es una cadena que no se debe romper y trabajamos en reforzarla”.

Un estudio realizado gracias a un alto grado de implicación y dedicación ya que para llegar a todas las personas que respondieron fue necesario un contacto vía grupos telefónicos o redes sociales, si bien destacan que “la respuesta y colaboración por parte de los participantes fue excelente”.

Gracias a esta iniciativa y colaboración este grupo de investigación ha presentado un informe que ya ha sido publicado en la revista especializada Metas de Enfermería este mes de marzo.

Tras el análisis de las consultas realizadas y los resultados obtenidos ¿Qué visión tenéis de la realidad laboral actual?

Ha quedado más clara la diferencia entre las diferentes áreas sanitarias a las que nos hemos dirigido. La eventualidad laboral es, mayoritariamente, la principal preocupación. En este aspecto destaca por otro lado la desigualdad entre las áreas, ya que en Ourense no contaba con profesionales de enfermería familiar y comunitaria con contrato eventual frente al 66,7% y el 57% de Ferrol y Lugo respectivamente.

En relación a las preocupaciones detectadas en el sector ¿qué conclusión es la más evidente?

Desde luego que quedo en primer plano que la actual situación hace que se produzca un éxodo de especialistas fuera de Galicia, algo provocado por la precarización y y la falta de priorización. Pesa más la suerte que la formación y cualificación a la hora de desarrollar la labor en hospitales y en centros de atención primaria. Contratos cortos, mucha rotación y la imposibilidad de rechazar contratos en hospitales porque implican penalización lastran la especialidad. Esta demostrado que la bolsa de trabajo existente no tiene rotación ya que no se han creado el suficientes plazas.

Además de la eventualidad, ¿hay algún otro aspecto que mostrara diferencias tan llamativas?

Si, sucede algo similar con los contratos vigentes. Mientras que en Ourense todos cuentan con contrato de especialista, en A Coruña al llegaba al 62,5% de los trabajadores, unas cifras que contrastan con el 16,7% de Pontevedra.

Por otro lado en el área sanitaria de Ourense- Verín cuentan con las mejores condiciones laborales, seguidas por Pontevedra- O Salnés, A Coruña- Cee, Lugo- A Mariña, Monforte de Lemos y Ferrol, siendo estas últimas las que tienen la peor situación, derivada de una lenta implantación de la especialidad.

 

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 Karin Meier Cácharo, Andrea Raposo Varela, Ana Garrote Recarey; y Vanesa Rojo Amigo 

 

¿A qué se imputa la existencia de diferencias tan notables entre las distintas áreas sanitarias?

Principalmente a los órganos que gestionan las áreas, pero también influye notablemente otras variables como la territorialidad, los servicios sanitarios, las condiciones sociodemográficas. No podemos olvidar que son muchas las enfermeras que se desplazan de zona en busca de una mejora laboral.

 Ante estos resultados tan dispares, ¿cómo se percibe el sentimiento de las profesionales de la enfermería familiar y comunitaria, y cuáles son sus perspectivas?

La falta de seguridad laboral hace que el 72% de las entrevistadas hayan mostrado su insatisfacción con las condiciones laborales, especialmente las de A Coruña y Lugo. Del mismo modo llama la atención la demanda en torno a la mejora en las enfermeras especialistas en familiar y comunitaria que están trabajando en el hospital pero con contrato general y no el que les corresponde. Pero, del mismo modo han mostrado la esperanza de que esto cambie en los próximos meses.

¿A qué mejoras se hace referencia?

Una de las grandes peticiones es la creación de plazas y la reconversion de algunas jubilaciones de enfermeras de atención primaria para enfermeras especialistas en familiar y comunitaria que debe ir pareja a la formación de especialistas, porque de este modo se logra estabilidad y rentabilizar la inversión realizada. A esto se suman otras como que los contratos sería óptimo que fueran en atención primaria, y por supuesto de larga duración. Todo esto derivaría en una mejor atención al paciente.

Para realizar estas mejorar será necesaria la intervención de la administración ¿Qué les falta para poder avanzar en la atención que se presta y que repercute en el paciente?

Es necesario que los órganos de gestión empleen los recursos disponibles en los puntos más útiles como es el caso de las enfermeras especialista en familiar y comunitaria en la atención primaria. Hay que fidelizar a las enfermeras especialistas con mejores contratos y en su medio natural, que es la atención primaria, porque muchas aún siguen vinculadas al hospital o incluso se marchan a otras comunidades autónomas, con la consiguiente pérdida de recursos, pues formar a cada especialista cuesta en torno a 60.000 euros.

¿Con este informe se conseguirá dichas mejoras?

Dar a conocer los datos reales de este momento, y con las conclusiones del estudio es básico para poder avanzar. De este modo ha sido presentado ante las gerencias de las áreas sanitarias de Galicia y queremos creer que se harán mejoras. Desde entonces hasta ahora se han dado un total de 13 vacantes en las áreas en las que el estudio mostraba una implantación más lenta, se necesita más, mucho más, pero esperamos que este trabajo será una gota que sume en el trabajo de todos por lograr la mejora global de las condiciones de la enfermera familiar y comunitaria.

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